La música y los ritmos en el ATS®

Como seguramente sabrás (o quizás no si no la has bailado nunca) la danza tribal estilo ATS® (o American Tribal Style®) se baila de manera improvisada. Esto significa que dentro del grupo hay una líder que decide qué movimientos se hacen en cada momento y unas seguidoras que la siguen paso a paso. Después la líder puede interactuar con el resto de bailarinas girándose y creando un círculo entre todas, cambiando de líder, etc.

Es decir, el ATS® es un lenguaje común para la tribu cuyas palabras (o pasos) conocen todas las bailarinas. Esta es probablemente la faceta más bonita de esta danza, puesto que permite que bailarinas de cualquier parte del mundo que conozcan este idioma puedan bailar juntas sin ni siquiera conocerse previamente.

Dentro de este maravilloso lenguaje tenemos dos vocabularios que podemos hablar: el vocabulario de los pasos rápidos y el de los pasos lentos. En el primero de ellos además de bailar tocaremos los crótalos, mientras que en el segundo no. Eso sí, en todo momento tendremos los crótalos puestos, independientemente del vocabulario que estemos bailando, por dos motivos. Primeramente porque la música puede pasar de uno a otro y no nos podemos entretener en quitarnos y ponernos los crótalos según ésta vaya cambiando y segundo porque este instrumento forma parte del vestuario de la bailarina de ATS®.

Por otro lado, cada vocabulario tiene pasos distintos y no se pueden bailar pasos de los rápidos con música lenta o pasos de los lentos con música rápida. Un ejemplo (entre otros) de pasos o movimientos rápidos serían egipcio, arabic, shimmy, bump… y todos sus derivados. Algunos de los movimientos lentos serían taxeem, floreos, bodywave, giros y muchos más.

Por lo tanto, como ves, dependiendo de la música que elijamos estamos limitadas a bailar unos pasos u otros. Pero ¿cómo sé si una música que me gusta y que quiero bailar es de movimientos rápidos o de lentos? Bueno, pues por lo general músicas más rítmicas corresponden al vocabulario de los rápidos y otras más melódicas se utilizan para los lentos.

Decimos por lo general porque hay músicas rítmicas que por tener un tempo más lento se incluyen en el vocabulario de los lentos. Y otras cuyos ritmos se salen del típico 2/4 o 4/4 (baladí, saidi, fallahi…) y que también se bailan con pasos lentos, como el ritmo Moroccan 6. El caso de este último es especial, puesto que se baila con vocabulario lento y sin embargo el coro toca los crótalos.

Manos crótalos

En ocasiones hay canciones que podrían parecer de rápidos pero que por su tempo hemos de bailarlas con pasos lentos.

En cuanto a los patrones de crótalos que se tocarían, hay uno que es el principal. Se trata del patrón 1-2-3 (o Dcha-Izqda-Dcha), llamado en ocasiones “galope”. Casi siempre éste será el patrón que utilizaremos cuando hagamos pasos de los rápidos. Hay otro, llamado “militar”, cuya estructura es: 1-2-3 1-2-3 1-2-1-2 1-2-3 (o D-I-D D-I-D D-I-D-I D-I-D). El patrón militar se utiliza exclusivamente cuando bailamos los pasos up2 down3 y double back. ¡Ojo! Si las bailarinas del grupo principal hacen cualquiera de estos dos movimientos, el resto del coro también ha de tocar el patrón militar, independientemente de los pasos que estén haciendo éstas. Por lo tanto… ¡recuerda que estar en el coro implica no sólo estar atenta a la líder del coro! También hay que prestar atención a las bailarinas del grupo principal 🙂

Además de estos dos patrones cada bailarina también puede tocar el ritmo baladí en cualquier momento y sin previo aviso al resto de compañeras.

Espero que este post te haya sido de utilidad. He intentado resumirlo lo mejor posible sin que resulte muy extenso para no aburrir. No obstante si este tema te interesa y quieres profundizar más recuerda que en nuestra formación Docendo Discimus Tribal® ATS® te enseñamos todas estas cosas de manera más detallada y con ejemplos, cómo reconocer unas canciones u otras, cuáles y cómo son los pasos que nombramos, los patrones y ritmos…

¡Muchas gracias por tu tiempo e interés y que tengas un bonito final de año 2015!

¡No te pierdas el próximo post sobre cómo la danza acabó con mis dolores de espalda y jaquecas!

Únete a la tribu y recibe nuestro boletín de noticias